29 abr 2026
USD $946UF $38.726
Acceso
Gobierno y PolíticaRicardo Celis destaca avances del Senado en seguridad y transparencia institucional|Seguridad y EmergenciasMunicipalidad de Temuco alerta por estafas que simulan infracciones de tránsito con códigos QR|SaludMunicipalidad de Temuco realiza operativo para la detección temprana del glaucoma|Gobierno y PolíticaCondenan a exfuncionario municipal que mordió y arrancó parte de la oreja al alcalde de Melipeuco|Seguridad y EmergenciasDeclaran culpable a hombre de 63 años por delitos sexuales contra un niño de 3 años en Lautaro|Infraestructura y Obras PúblicasInauguran primer Centro Comunitario de Cuidados en Perquenco y refuerzan red Chile Cuida en La Araucanía|EducaciónUnidades demostrativas de porotos, puerros y maíz fortalecen producción agrícola en Victoria|Agricultira y Mundo RuralUnidades demostrativas de porotos, puerros y maíz fortalecen producción agrícola en Victoria|UncategorizedDiputado Jorge Rathgeb pide al nuevo Gobierno priorizar rutas “urgentes” en Malleco y Cautín|MedioambientePlaya Grande de Pucón queda con bandera roja por presencia de algas tóxicas|Gobierno y PolíticaRicardo Celis destaca avances del Senado en seguridad y transparencia institucional|Seguridad y EmergenciasMunicipalidad de Temuco alerta por estafas que simulan infracciones de tránsito con códigos QR|SaludMunicipalidad de Temuco realiza operativo para la detección temprana del glaucoma|Gobierno y PolíticaCondenan a exfuncionario municipal que mordió y arrancó parte de la oreja al alcalde de Melipeuco|Seguridad y EmergenciasDeclaran culpable a hombre de 63 años por delitos sexuales contra un niño de 3 años en Lautaro|Infraestructura y Obras PúblicasInauguran primer Centro Comunitario de Cuidados en Perquenco y refuerzan red Chile Cuida en La Araucanía|EducaciónUnidades demostrativas de porotos, puerros y maíz fortalecen producción agrícola en Victoria|Agricultira y Mundo RuralUnidades demostrativas de porotos, puerros y maíz fortalecen producción agrícola en Victoria|UncategorizedDiputado Jorge Rathgeb pide al nuevo Gobierno priorizar rutas “urgentes” en Malleco y Cautín|MedioambientePlaya Grande de Pucón queda con bandera roja por presencia de algas tóxicas|
Opiniones

Cuando el péndulo manda (pese a los avances)

En Chile, el resultado presidencial de 2025 puede leerse menos como un quiebre y más como la confirmación de una lógica que ya se venía instalando: el péndulo político como regla electoral. El sociólogo Jorge Fonseca Salazar sostiene que el país no votó solo por un liderazgo, sino para corregir aquello que percibió como desajustado en su experiencia cotidiana. Esto ocurrió incluso en un contexto donde el gobierno saliente dejó avances relevantes en trabajo, previsión, seguridad y economía. La cl

R

Redacción Punto9

Equipo editorial

15 de diciembre de 2025
Cuando el péndulo manda (pese a los avances)

Cuando el péndulo manda (pese a los avances)

Hace algunos meses, cuando todavía ni siquiera se resolvían las primarias, en las conversaciones de pasillo y sobremesa comenzó a repetirse una idea con una mezcla extraña de resignación y lucidez, aludiendo a que el péndulo podía imponerse. Esto no como metáfora elegante ni pseudo intelectual, sino como una intuición que se iba volviendo cada vez más común, donde Chile ya no estaba eligiendo solamente a un presidente, sino intentando corregir el rumbo con un voto que busca compensar, frenar o enderezar lo que siente desbalanceado. En ese momento parecía exagerado; hoy, con el resultado a la vista, suena más bien como un diagnóstico.

Y es que, habrá muchos análisis sobre este resultado, por ejemplo, el que las encuestas lo venían anticipando, que la estrategia política falló, que se cometieron errores de campaña e incluso algunos harán sus respectivas cacerías de brujas. Pero aquí se quiere resaltar como elemento de fondo que en Chile el péndulo político ya opera como regla electoral. No es solo alternancia; es voto correctivo. Y esa lógica puede instalarse incluso cuando un gobierno deja avances reales.

Porque avances hubo. El gobierno de Gabriel Boric empujó transformaciones que, hace pocos años, parecían imposibles o eternamente postergadas, como la reducción gradual de la jornada hacia las 40 horas, una reforma previsional que reordenó el sistema con mayor componente solidario y mejoras en la PGU, la Ley Karin para enfrentar acoso y violencia en el trabajo, por nombrar algunas. En materia de seguridad, el tema también fue abordado con seriedad y no solo con discursos, sino que se materializó en la coordinación interagencial para perseguir el crimen organizado, nuevos marcos legales y en una nueva institucionalidad que es el Ministerio de Seguridad (cuestionado o no, el presidente recién electo manifestó que no lo eliminaría). En economía, el cierre del ciclo se da con inflación más contenida y con un relato de consolidación fiscal que el Ejecutivo ha usado como carta de salida.

Entonces, ¿por qué el péndulo igual se impuso? Una clave es el voto retrospectivo, pues la gente evalúa el período por su experiencia vivida, no por el listado de leyes. Y ahí aparece el termostato democrático y es que, cuando se percibe que la política no calza con lo urgente, el electorado ajusta buscando lo contrario, aun si ese ajuste implica riesgos. Este no es un fenómeno menor, dado que las reformas pueden ser sustantivas y, sin embargo, no ordenar la vida cotidiana con la velocidad y la cercanía que exige la incertidumbre actual.

El péndulo se alimenta de una combinación potente de desanclaje partidario (menos lealtades estables, más volatilidad), vaciamiento representativo (la sensación de que nadie entiende mis problemas reales) y una brecha territorial de reconocimiento. No es solo que falten políticas, es que las personas sienten que su experiencia no logra convertirse en prioridad con rostro y respuesta. Y cuando lo cotidiano se vuelve impredecible, aparece lo que el sociólogo Anthony Giddens llamó “inseguridad ontológica”, respondiendo a ese deseo de orden que deja de ser una preferencia y pasa a ser una necesidad emocional. En ese contexto opera también la aversión a la pérdida, donde se toleran menos las promesas de largo plazo si lo que se percibe en juego es “perder control” hoy.

Además, no se puede obviar el factor decisivo de la mediatización de la política. Los medios y plataformas no solo informan; estructuran atención y afectos. En la práctica, eso significa que se instala un tema dominante, por ejemplo, lo que pasó, pasa y seguirá pasando con la seguridad, donde todo lo demás empieza a medirse desde ahí. Si la agenda cotidiana está copada por noticias de delitos, desorden o miedo, entonces avances en pensiones, trabajo o vivienda quedan en segundo plano. Y cuando además crece el clima del “nosotros contra ellos”, la política se vuelve más identitaria, culminando en que muchas personas ya no votan solo por un programa, sino también para impedir que gobierne el sector que sienten como amenaza.

Pero ojo, aquí conviene decirlo sin arrogancia. La culpa no es de la ciudadanía. El péndulo se valida porque expresa racionalidades situadas: miedos, cansancio, frustración, deseo de control, y una búsqueda de certezas en un entorno hostil. Tratar al votante como problema moral es la manera más rápida de cavar la próxima derrota.

Por eso, el desafío del progresismo no es retórico ni de marketing, ni se resuelve con una autodefensa infinita de lo realizado. Es más duro, se debe construir unidad política real, y no solo desde la sumatoria electoral. Se debe reconectar con la gente desde abajo, con presencia sostenida, lenguaje común y escucha sin condescendencia. Si se quiere romper el péndulo, desde el progresismo habrá que levantar un proyecto que no solo “tenga razón”, sino que ordene la experiencia que nos lleve a esa seguridad democrática con eficacia, donde la protección social se note en plazos visibles y el Estado tenga ese funcionamiento cercano que anhela la población.

Y ahí está el punto más exigente: volver a ser mayoría no por épica de superioridad moral, sino por capacidad de resolver; no desde el dogmatismo, sino desde una unidad que se haga cargo de la vida real. Si no se logra esa reconexión territorial, afectiva y material, el péndulo seguirá ganando, incluso cuando haya reformas importantes que defender.

Jorge Fonseca Salazar
Sociólogo
Magíster en Planificación y Gestión Territorial

¿Qué te pareció esta nota?

Noticias relacionadas